¿Confederación Helvética? Ah, SUIZA :)

Ya es la tercera vez que pisamos suelo suizo y, es que, estamos enamorados de este pequeño gran país. Montañas con mucho verde, lagos por todos lados, vacas, ovejas, chocolate… lo único que falta es encontrarte en algún lugar a Heidi saltando.

No es exageración, es tan bonito que incluso nuestros hijos inventaron una canción en la que lo único que decían era: I love Switzerland 🙂

Cosas que, a nuestro parecer, hay que tener en cuenta antes de ir a Suiza: llevar ropa de abrigo e impermeable es imprescindible en cualquier época del año… No sea que os pase como a nosotros que tuvimos que salir a comprar chubasqueros y botas de agua en pleno agosto.

En la frontera, tienes que comprar una viñeta (es como la pegatina de la ITV jeje) para poder circular en Suiza. Si no recuerdo mal, es algo menos de 50€ y tiene validez del 1 de diciembre del año anterior al 31 de diciembre del año siguiente. No os arriesguéis a circular sin ella, porque os podría caer una multa grande. Nosotros siempre paramos en la aduana y la compramos ahí. Aunque creo que se pueden comprar en gasolineras, también…

La moneda que usan es el Franco Suizo, aunque puede que en algunos lugares turísticos acepten Euros. Siempre es mejor cambiar dinero en tu banco antes de viajar; aunque también puedes sacar efectivo en los cajeros automáticos. Eso sí, te cobrarán comisiones. Así que es mejor que si sacas dinero en el cajero, saques bastante y evitar ir sacando poco a poco y que cada vez te cobren comisión.

El alojamiento en Suiza es carito… pero hay un montón de cámpings donde acampar o alquilar un bungalow. Los bungalows tampoco es que sean muy baratos; pero nosotros encontramos unos iglús de madera en un cámping que solamente tenían cama, una pequeña nevera y terraza. Para cocinar y utilizar el baño, tenías que hacerlo como los demás campistas, ir a los comunitarios. Pero la verdad es que las instalaciones y la ubicación fueron excelentes.

Todo en este país está preparado para que puedas disfrutar de la naturaleza. Y esto es lo que a nosotros, como familia, nos gusta más. Encuentras muchos parques naturales donde poder ver animales con los peques. Hay muchísimas zonas donde hacer barbacoas y luego bañarte. En muchos lagos encuentras gente bañándose y, si tienes coraje de meterte en el agua fría, tú también puedes.

La primera vez que fuimos estuvimos con unos amigos que nos enseñaron parte del norte del país. La cantidad de lagos que hay es increíble, incluso nos pudimos bañar en un lago cerca de Uster donde los cisnes venían a bañarse con nosotros (cuidado, porque parecen animales inofensivos, pero si los molestas…).

1693. Suïssa-Uster.JPG

En ese viaje descubrimos Zurich de noche, pero la volvimos a redescubrir en nuestra segunda visita. Ahí pudimos verla de día y recorrer mejor esta preciosa ciudad rodeada de agua. Y, si estás cerca de Zurich, tienes que ir sí o sí a las cataratas del Rhin. Si ya has ido a otras en América, quizás éstas no te llamen mucho la atención. Pero la naturaleza en sí es tan maravillosa, que las dimensiones no son importantes. Y, sí, ¡son preciosas!

1591. Suïssa-Zürich.JPG

1620. Suïssa-Catarates.JPG

Hacer una parada en Quatre Cantons (o Lucerna) era un imperdible para nosotros. Un precioso lago, ubicado en el centro de Suiza, que dibuja una especie de cruz. El nombre de este lago proviene de la unión de los 4 cantones que lo rodean o rodeaban (actualmente creo que son 5 cantones). La vista desde ahí es inexplicablemente preciosa.

1571. Suïssa-Quatre Kantons.JPG

Cuando nos volvíamos para casa pasamos por Ginebra, pero fue una de esas visitas tan rápidas que creo que tendremos que volver…

1716-suc3afssa-genova.jpg

Nuestra segunda visita fue una visita relámpago. Repetimos ciudades y descubrimos nuevas ciudades para nosotros. Basel fue una de ellas. Recorrimos el centro, sus calles y llegamos a la plaza del ayuntamiento, al cual pudimos entrar.

490. Suïssa - Basel

Pero la ciudad que nos ha robado el corazón, ha sido Interlaken. En nuestro primer viaje habíamos cruzado esta ciudad con el coche. Y, desde ese momento, no se nos borró de la cabeza. Sabíamos que teníamos que volver para pasear por sus calles. Y así fue. Volvimos dispuestos a explorar cada rincón. Cogimos un trenecito turístico que nos enseñó gran parte de la ciudad. Saboreamos su comida, el chocolate, sus tiendas, sus verdes parques…

28. Suïssa - Interlaken.JPG

59-suc3afssa-interlaken.jpg

IMG_8957.JPG

Y, estando ahí, nos pareció que no podíamos irnos sin subir a la cima de Europa: el Jungfrau. Veníamos del caluroso agosto español y, de pronto, estábamos en una montaña totalmente nevada. Pero eso no fue lo mejor… empezó a nevar mientras estábamos ahí. Los peques no entendían dónde estábamos… ¿aquí es invierno? No, pleno verano jeje. Para nosotros que nos encanta la nieve y el frío fue un regalo. Subir al Top of Europe no es nada barato, pero aunque fuera una sola vez en la vida, lo teníamos que hacer. En la visita puedes entrar a un palacio de hielo, a una deliciosa tienda de chocolate Lindt… La visita merece realmente la pena. Y con el mismo billete de tren puedes bajar en todas las paradas para visitar los distintos pueblos. La verdad es que la vista y los pueblos son impresionantes. Hay un calendario con actividades para hacer en los distintos pueblos. Una visita recomendadísima.

IMG_8998.JPG

IMG_9012

IMG_9052.JPG

IMG_9098.JPG

Y, por ahora, eso es todo. Después de haber ido tres veces, volveríamos a repetir destino. Así que si nos preguntan qué tal nos parece Suiza… creo que está más que claro 🙂
I love Switzerland…

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s