Disneyland París, ¿por dónde empezamos?

Ir a Disneyland París es casi como preparar una boda (un poquillo exagerá…); para que salga bien tienes que preparar el viaje con tiempo para poder disfrutar del gran momento. Sino, seguro que lo pasaréis genial, pero va a ser un auténtico estrés. Los que estamos acostumbrados a parques más pequeños, llegar ahí es un poco caótico si no lo has preparado con antelación. O quizás somos nosotros, que somos tan british que si no lo tenemos todo organizado nos ponemos de los neeeervios. Pero, vaya, que nunca va mal tener las cosas un poco planeadas, para que luego no tengamos demasiados momentos estresantes con los niños. Eso sí, recordando siempre que vamos con peques y debemos ser flexibles.

Tenemos tantas cosas que decir de Disneyland (todas buenas), que va a ser complicado saber por dónde empezar… pero intentaremos ser lo más entendible posible 🙂

Una de las ventajas que te da tener el pase anual o alojarte en un hotel Disney, son las extra magic hours. Y, ¿esto qué es? Pues es el privilegio de entrar un par de horitas antes de que los parques abran sus puertas. Esto es genial, porque ya puedes empezar a hacer colas… jajaja. Sí, id preparados, porque os vais a hinchar a hacer colas (pero las atracciones merecen la pena y mientras haces la cola pasas por lugares muy bien decorados y ambientados). En ese par de horitas extras podéis ir corriendo a algunas atracciones a pedir vuestro fastpass, sacar turno (como en el médico) para conocer a alguna princesa o sacaros fotos con algunos personajes que seguro que a esas horas ya hay varios en ciertos puntos del parque.

¿Qué es el fastpass? Este pase solo está en las atracciones más concurridas, como Peter Pan, Ratatouille, Buzz Lightyear… Este pase, que puede obtenerlo cualquiera, te permite no perder tiempo en la cola de esa atracción y aprovechar a ir a otras mientras. Hay unas máquinas que te darán hora para que vuelvas a la atracción y no tengas que hacer cola. Pero tienes que ser rápido para conseguir tu fastpass, porque solo dan unos cuantos al día y puede que llegues y ya no tengan más. El único inconveniente es que no puedes pedir más de un fastpass a la vez; para pedir otro para otra atracción, tienes que esperar a haber usado tu fastpass anterior… No sé si me explico… creo que en mi cabeza tiene más sentido, ¡qué lío!

Para los que vamos con peques, si en alguna atracción alguno de nuestros niños no quiere subir, tenemos la opción de hacer la cola solamente una vez y que suba primero un padre y después suba el otro sin necesidad de volver a hacer la cola.

Si sois de los nuestros, que planificamos todo bastante, en la página web de Disneyland París cuelgan cada semana los horarios de los espectáculos y el lugar y hora donde estarán algunos personajes. También hay un calendario que muestra qué atracciones y restaurantes estarán cerrados por reformas en las fechas que quieres ir, los horarios de los parques… Y, muy importante, el mapa de los parques con las restricciones de altura de algunas atracciones. Estos consejillos van genial, porque ya vas mentalizado a lo que vas. Ya puedes decidir a qué atracciones irás y a cual no, qué atracciones tienen fastpass, dónde están los restaurantes, los baños (importantísimo con niños y no tan niños)…

Una de las cosas que más nos gusta de Disneyland es que los niños pueden subir a casi TODAS las atracciones. Además, están adaptadas para aquellas personas que tengan alguna discapacidad (pueden pedir la tarjeta verde a la entrada del parque para no tener que hacer las largas colas. Creo que la persona que tiene la tarjeta verde puede subir con 4 acompañantes, así las familias pueden estar juntas). Y también hay algunas atracciones fuertes para aquellos a los que les gusta la adrenalina. Muchos nos preguntaban si realmente valía la pena ir con niños tan peques y podemos decir que SÍ. Además de que pueden subir a casi todo y todo está diseñado y pensado para ellos, es increíble ver sus caritas cuando ven a sus personajes favoritos. Por nuestra parte, es un destino super recomendable para ir con niños. Nuestro peque tenía tan solo dos añitos la primera vez que fuimos y, cada vez que veía a Mickey, gritaba: ¡Mira, Mickey! Y, como estamos en Disneyland, pues está lleno de cositas de Mickey por todos lados… Así que, TODO el día gritando de la emoción 🙂 La verdad es que, tal y como dicen en los anuncios, lo que más nos deslumbró fue el brillo de sus ojos… jeje.

La primera vez que fuimos estuvimos 5 días en el parque. Dedicamos, más o menos, 3 días a Disneyland y 2 a Walt Disney Studios. Cogimos un mapa e hicimos el recorrido de las atracciones por orden, para no ir de un lado a otro y perderte la mitad. De esta manera, fuimos conociendo cada zona del parque y sus espectáculos, y nos asegurábamos de no dejarnos nada sin ver. Íbamos tachando todo lo que íbamos viendo y haciendo. Hay quienes dicen que el Walt Disney Studios es más para grandes que para niños. Pero, sinceramente, no pensamos lo mismo. Hay muchas atracciones para los peques y muchísimos espectáculos que les encantará.

Como era nuestra primera vez y queríamos verlo todo, no perdimos tiempo yendo a restaurantes. Cada día llevábamos nuestro tupper y a comer en el parque. Esta es otra de las cosas que nos encantó de Disneyland. No te dicen nada si entras comida o bebida al parque. Esto te ahorra muchísimo tiempo y dinero. Incluso hay zonas donde puedes calentar los potitos para los bebés. Pero como ya hemos ido varias veces, en otro post hablaremos de los restaurantes y hoteles.

En el Pabellón de las Princesas (que es el lugar donde podrás conocer a una de ellas y sacarte fotos, hablar un poco…), normalmente hay tres princesas, cada una en una habitación distinta. Es aleatorio, así que te toca la que te toca. Pero cuando vas más de una vez, puedes preguntar qué princesas estarán para no repetir y te harán el favor de dejarte entrar donde esté alguna de las que no hayas visto.

Otra de las cosas que nos encanta de Disney, es que puedes sacar fotos con tu cámara cuando estás con los personajes. Y puedes hacerle fotos a las pantallas cuando sales de las atracciones jeje. Siempre tienes la opción de comprar la foto, pero si no quieres gastar está genial que te dejen usar tu cámara. Incluso puedes pedirle a los fotógrafos que te hagan el favor de sacarte la foto con tu cámara. También puedes comprar el photopass para descargarte todas las fotos que te saquen, pero eso va según lo que quieras gastar. Si no vas a hacerte demasiadas fotos con personajes, personalmente, creo que el photopass no merece mucho la pena. No hay muchas atracciones en las que te hagan fotos; pero va a gusto de uno. Nosotros vamos siempre con nuestra cámara encima, hay cientos de rincones para sacar fotos.

¡Y ahora hay que hacer las maletas que nos vamos a ver a Mickey!

622. Walt Disney Studios.JPG


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